Luego de los paros docentes de los días 6, 7, 15, 16, 21 y 22 de marzo, este último, culminó con una Marcha Federal Educativa a Plaza de Mayo, en reclamo de la paritaria nacional, y para que se haga cumplir la Ley de Financiamiento Educativo.
Las
propuestas de aumento no variaron demasiado. Desde el 18% en tres cuotas, luego
en dos, terminando con la “nueva” propuesta del 19% con ajustes trimestrales
por inflación prevista para 2017.
La
Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, llamó por
redes sociales a “voluntarios” a dar clase, ofreció un bono de $1000 para aquellos que no se adhirieron a
los paros, dictó la conciliación obligatoria, y se informaron descuentos para
los docentes que no estuvieran en las aulas, que además, integraron listas
negras.
Sumado
a esto, se dio a conocer la Resolución 346, firmada por el Director de Cultura
y Educación Alejandro Finocchiaro, que establece “la posibilidad” de continuar
las clases durante las vacaciones de invierno.
El
Ministro de Educación, Esteban Bullrich, además de negarse a recibir a
los gremios, presentó junto con el presidente Mauricio Macri, los resultados de
la prueba Aprender, evaluaciones estandarizadas que se tomaron en octubre de
2016.
Durante
el discurso del presidente, sin guión previo, salió a la luz (otra vez), su verdadero
pensamiento:
“…la terrible inequidad de aquel que puede ir a la escuela privada versus aquel que tiene que caer en la escuela pública”
“…la terrible inequidad de aquel que puede ir a la escuela privada versus aquel que tiene que caer en la escuela pública”
No
es novedad que el neoliberalismo instala la idea de consumo y propiedad privada
en detrimento de lo público y lo colectivo.
No es novedad que este gobierno impulsa políticas de exclusión, y de individualismo, con una enorme ayuda de los medios de difusión.
No es novedad que este gobierno impulsa políticas de exclusión, y de individualismo, con una enorme ayuda de los medios de difusión.
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La lucha docente es por un salario digno y seguridad en sus lugares de trabajo.
La lucha docente es por un salario digno y seguridad en sus lugares de trabajo.
La
defensa de le educación pública incluye la igualdad de oportunidades, y el
acceso al conocimiento como un Derecho.
Defender
la escuela pública es defender un proyecto colectivo y social; una construcción
conjunta de identidad cultural.
Defender
la escuela pública es defender el derecho a la inclusión.
Hoy
más que nunca debemos unirnos en la diversidad para luchar y defender la educación
pública, gratuita y al servicio del pueblo.
*el equipo de Periodismo
DESDE OTRO LADO.

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